Los ancianos gastan sus ahorros en residencias privadas porque la lista de espera para las públicas alcanza los 15 meses
3 de Agosto de 2006
El acceso a una plaza en una residencia pública puede acarrear esperas de más de un año, según un informe publicado recientemente por Síndica. Esta tardanza para adquirir un sitio acaba agotando unos recursos económicos de los ancianos que en muchas ocasiones han sido acumulados durante toda la vida. Por este motivo, algunos deciden invertir el dinero ahorrado en un centro privado.
La mayoría de los ancianos españoles invierten sus ahorros en residencias privadas, debido a que la lista de espera que existe para ingresar en un centro público alcanza en muchas ocasiones los 15 meses. No sólo la limitación de horarios de los servicios sociales municipales de ayuda a domicilio acaba repercutiendo en que los ancianos de mayor edad tengan que recurrir a las residencias privadas. Existe también en este fenómeno una grave deficiencia infraestructural.
Según un informe realizado por Síndica, “el acceso a las plazas públicas en las residencias de ancianos tiene muchas listas de espera, y esto acarrea unas graves consecuencias que derivan en una grave injusticia social”. En muchos casos, las resoluciones administrativas para obtener ayudas públicas se demoran entre los 11 y los 15 meses, por lo que la espera acaba con los recursos económicos del anciano acumulados durante toda una vida.
Salvador Roig, miembro del consejo editorial de Síndica, ha explicado que “la documentación que deben presentar los ancianos para optar a una solicitud de ingreso en la residencia es abundante y en muchos casos complicada”. Por este motivo, muchos ancianos optan por optan por usar sus ahorros para costearse la convalecencia y la atención en una residencia privada.
Otra de las carencias que desvela el informe es que en Barcelona “no existe posibilidad de ingreso en residencia de ancianos pública o subvencionada, para cuidados de convalecencia”. Los adultos a los que la enfermedad sitúa bajo patrón de dependencia y carecen de soporte familiar, o de recursos de apoyo al cuidador (centros de día para discapacitados o para enfermos mentales) no disponen de centros públicos especializados.
Fuente: Agencia Júbilo Noticias
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