7 de Diciembre de 2007
De acuerdo a los últimos informes publicados después de haberse cumplido un año de haberse aprobado la ley de dependencia hoy se ven en el horizonte desafíos importantes e cuanto al impacto que esta legislación tendrá sobre el empleo.
Estos son algunos datos que nos ponen a reflexionar: Según el Instituto Polibienestar de la Universidad de Valencia:

“La Ley de Dependencia creará en los próximos tres años más de 260.000 puestos de trabajo en España, debido al aumento de los servicios sociales que se activarán para dar cobertura a las más de 3.200.000 personas que no podrán valerse por sí mismas y que necesitarán cuidados especiales para llevar a cabo las actividades de su vida diaria. De ellas, 115.000 serán cuidadores familiares, que contarán con un sueldo y alta en la seguridad social”
Por su parte según el Libro Blanco de la Dependencia, el mayor número de empleos que se crearían estarían relacionados con los servicios de atención residencial y ayuda a domicilio, seguidos a considerable distancia por la atención en centros de día, el servicio de asistente personal para la autonomía y la teleasistencia. Algunas voces expertas del sector aseguran que las exigencias de calidad en la atención a las personas dependientes, requerirán una formación básica y una mínima especialización del personal. Se estima que actualmente el 80% de los cuidadores de ancianos y discapacitados trabajan sin contrato y cuentan con una formación deficiente.
Por Pablo.
Sea el primero en comentar esta entrada
Etiquetas relacionadas: ley de dependencia, empleo
Lea más entradas sobre: Amigos de los cuidadores
2 de Noviembre de 2006
El progresivo envejecimiento de la sociedad y el creciente número de enfermedades crónicas que conlleva, plantean la necesidad de abordar la problemática derivada del cuidado y la atención a nuestros mayores. Las denominadas cuidadoras informales son el conjunto de personas –en un 85% mujeres- que dedican parte de su actividad diaria al cuidado permanente de una persona dependiente.Su perfil es homogéneo: son mayores de 50 años, con niveles bajos de estudios, amas de casa y, generalmente, hijas o esposas de la persona dependiente a la que cuidan. Estas son las llamadas cuidadoras informales, mujeres que, además de los quehaceres propios del hogar, se ocupan de una persona dependiente, tarea que les impide desarrollar un trabajo remunerado fuera del hogar.
Se trata de una actividad muy estresante, ya que los ancianos dependientes requieren una dedicación muy elevada que, normalmente, se sobrelleva en un ámbito de soledad. En efecto, según una encuesta del CIS, el 85% de los ancianos dependientes requieren una atención diaria y, para la mitad de ellos, esta dedicación es superior a las cinco horas diarias.
La misma encuesta constata que el 90% de las cuidadoras informales se toman la responsabilidad como un deber moral y, por lo general, lo realizan por iniciativa propia (59%). Aún así, el 32% de ellas se siente deprimida y un 29% ve deteriorada su salud como consecuencia de la obligada reducción de su tiempo de ocio y vacaciones.
Casi el 95% de estas cuidadoras informales no ha recibido ningún tipo de formación. La nueva Ley de la Dependencia, no sólo contempla el papel de las cuidadoras informales dotándolas de una formación para poder trabajar en el entorno de los servicios sociales sino que, además, prescribe el alta en la Seguridad Social, una retribución económica proporcional a su trabajo y periodos de descanso.
La nueva ley permitirá que toda la dedicación abnegada pero invisible de miles de mujeres cuidadoras de sus mayores dependientes quede, finalmente, recompensada social y económicamente.
Lealo también en: InfoElder
1 Comentario
Etiquetas relacionadas: cuidadores, mujeres, ley de dependencia
Lea más entradas sobre: Amigos de los cuidadores
23 de Mayo de 2006
Según el Libro Blanco de la Dependencia, las personas mayores que necesitan apoyos de larga duración lo reciben, en su mayoría, de los llamados apoyos informales y tan solo el 6,5% lo reciben de los servicios sociales. Habitualmente, no nos paramos a pensar en el cuidador, que no está enfermo pero sí necesitado de ayuda física, psicológica, económica o social.
Tener un enfermo dentro de una familia es una situación difícil. Y esto conlleva una serie de problemas tales como un esfuerzo físico y psíquico por parte del cuidador y de los que están a su alrededor.Toda esta problemática se ha presentado en las Jornadas Geriátricas organizadas por Osasen Ikaskuntza Fundazioa-Fundación de Estudios Sanitario, como ya se viene haciendo durante 3 años. Begoña de Pablos, directora de Médicos de Bizkaia, quien patrocina las III Jornadas Geriátricas, hace un recorrido sobre esta preocupante y necesitada situación donde pone de manifiesto que la familia del enfermo trabaja pero no es recompensada, está presente en todo el proceso pero es la gran olvidada, la gran ausente.
Y es que este trabajo, el cual supone un enorme esfuerzo para la familia, por otra parte también supone un ahorro en los hospitales, en los cuidadores profesionales. Nos referimos al cuidado nocturno en un hospital, la comida que necesita. Son cuidados que en el seno familiar se dan sin ninguna prestación a cambio.
Recursos Psicoeducativos
Por todo ello, es por lo que ha surgido una necesidad, y su consiguiente demanda, de iniciativas de apoyo a la familia, aunque a decir verdad, son bastante escasas.
La falta de recursos educativos y formativos para los familiares cuidadores y la escasez de inervenciones psicoeducativas son dos problemas de relevancia. Son palabras de Andrés Losada, psicólogo y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y autor de una tesis doctoral centrada en los “Programas de intervención en el cuidador” que se expone en estas III Jornadas Geriátricas, quien afirma que tienen que solucionarse con “conocimiento, colaboración y cuidados comunes”.
Soluciones como programas multinodales sería una primera solución a una situación que arrastra ya a muchas familias a pasar por una situación difícil y compleja de la que no siempre se sale. Claro que, todo ello, con datos reales se hace todavía mucho más cuesta arriba. El número de recursos disponibles continúa siendo escaso. Los centro de día y los grupos de autoayuda son las herramientas más eficaces a día de hoy, pero son escasos o poco accesibles.
Lo peor está por llegar
Problemas adicionales a un problema ya de por sí importante, son el aumento de la población mayor de 65 años en los últimos años, lo que hará que se multipliquen estos casos en los hogares, además de la progresiva incursión de la mujer en el mundo laboral, lo que le obliga a abandonar el domicilio familiar en detrimento del cuidado de un posible familiar enfermo.
Fuente: Websalud.com
Sea el primero en comentar esta entrada
Lea más entradas sobre: Amigos de los cuidadores