El tema de las Herencias es uno de los más relacionados con la tercera edad. Se han hecho películas donde este componente es subrayado y las historias sobre matrimonios que buscan aprovecharse de los mayores también abundan en las noticias. Pero más allá de las historias, el trasfono de este tema es un problema social y familiar. Por ejemplo, hace poco vimos en España el caso de un asistente social que presionaba a los ancianos para quedarse con su herencia. También el mundo legal suele ser el enfrentamiento de familiares que tienen distintas opiniones sobre quién “merece” la menor o mayor parte de la herencia. Muchas personas cuidan y aumentan sus ahorros durante toda su vida, y al final les honra poder dejarle algunos recursos a sus seres queridos. Sin embargo, pensar sobre eso es polémico porque plantea la siguientes preguntas: ¿Cómo valoramos a nuestros mayores, padres y abuelos? ¿Cuándo nos acordamos de lo “valiosos” que son para nuestras vidas?
Esta reflexión es una invitación para que pensemos que la Herencia que los mayores nos dejan no sólo es económica. Por el contrario, su herencia más importante es otra, es la de sus vidas, sus conocimientos, sus recuerdos, sus afectos y también la enseñanza que nos dejaron cuando tuvieron que afrontar problemas. La mejor manera de que entre todos acabemos con la violencia e indiferencia hacia las personas mayores, es que en verdad las valoremos como lo que son,comprendiéndolas y acercándonos más a ellas.
El día de ayer tuvimos el privilegio de presentar en el auditorio de la Obra Social de Caixa Catalunya la campaña de Ponte en su piel, en el marco de profundas reflexiones y ponencias sobre el tema del maltrato.Gracias al interés de EIMA (Equipo de Investigación del Maltrato al Anciano) pudimos tener 10 minutos para presentar la campaña a un nutrido auditorio de profesionales y cuidadores.
Cabe destacar dos estudios recientes sobre el tema. El primero de Isabel Iborra, del Centro reina Sofía de Valencia, quien dio a conocer los datos de un sondeo realizado a 2.401 mayores de 65 años y 789 cuidadores. El análisis preliminar identificar una serie de factores de riesgo como son el hecho de que las personas con un alto grado de dependencia son más vulnerables a los malos tratos cómo son la coacción psicológica y las estafas económicas. El 1% de los encuestados son victimas reconocidas de malos tratos.
El perfil tipo de las victimas de malos tratos son mujeres (60%), de más de 74 años (60%) y con problemas físicos y enfermedades crónicas (70%). Por otro lado el perfil de los cuidadores es el de una mujer (80%), con hijos (60%), que se siente sobrepasada (70%) y con trastornos psicológicos (40%).
El otro estudio presentado por Artur Sans, presidente de relaciones Internacionales de la Federación dÁssociaciones de Gente Gran presento también los resultados de un estudio sobre los malos tratos. En la encuesta realizada a 1020 personas de edad avanzada 14% afirmaron haber sido robadas, 13% haber sid atacada y otro 13% haber sido estafada.
Al final de la jornada se realizó una mesa redonda sobre “Las buenas prácticas para el buen trato a las personas mayores”, moderada por Mercè Tabueña, doctora del equipo de Investigación del Maltrato del Anciano. Antes de iniciar la mesa tuvimos el gusto de presentar la campaña contra el maltrato a las personas mayores: Ponte en su Piel. Después siguió la intervención de Anna Vall, directora del Centro de Mediación Familiar Catalunya de la Generalitat de Catalunya, quien de manera emotiva abogó por la mediación como una primera instancia para resolver los conflictos que se pueden generar en el ámbito del cuidado de las personas mayores. Le si guío Jordi Muñoz, abogado, quien puso de manifiesto los factores de riesgo que padecen las personas mayores ante subyacente y reciente problema de el moobing inmobiliario y los problemas de la vivienda que padece este colectivo. Para concluir el fiscal especial contra el asedio inmobiliario, Fernando Rodríguez Rey, aportó la visión del derecho penal al problema del mobbing inmobiliario, poniendo de manifiesto la voluntad del legislador para actuar de manera cada vez mas diligente ante una situación que desde hace poco tiempo exige de una mayor regulación y control.
El aumento de la esperanza de vida en España y en Europa ha hecho crecer el mercado laboral de los cuidadores de mayores. Comúnmente los cuidadores han sido familiares, pero hoy la situación está cambiando: la gente que antes cuidaba a su familiar ahora tiene que trabajar y no se puede quedar en casa. Entonces estas “plazas” quedan libres, proporcionando una oportunidad laboral. Tal vez los profesionales más idóneos son los enfermeros, pero la situación económica y demanda de servicios ha crecido (¿en verdad ha crecido?) y muchas familias buscan personas que no son profesionales y que por lo tanto no cobran mucho dinero por sus servicios. Este contexto ha formulado preguntas acerca del trato de los cuidadores; mientras unos defienden que hay buenos cuidadores que se han hecho profesionales en el día día, otros piden que es necesario que tengan estudios debido a los distintos niveles de discapacidad que las personas pueden tener. No obstante, todavía hay muchos mayores que viven solos, principalmente en grandes ciudades como Madrid o Barcelona donde el tema de la asistencia a la población mayor presenta grandes retos .
Sabemos al igual que usted, que la forma más habitual de maltrato a los mayores empieza por nuestra actitud indiferente y de olvido hacia ellos.
Por eso queremos animarles a participar en la campaña contra el maltrato a los mayores: Ponte en su piel.
Participar es muy fácil, con las votaciones de todos crearemos un decálogo contra el maltrato a los mayores. Gracias a este documento hecho y avalado por todos, InfoElder certificará a todas las empresas que deseen acogerse a la campaña como una empresa que se compromete contra al maltrato. El éxito de esta campaña depende de todos pues solo un número amplio de votaciones harán de este documento una herramienta de lucha contra el maltrato a los mayores.
La atención a nuestros mayores es, cada vez más, una de las grandes preocupaciones de los últimos años. El incremento de la esperanza de vida provoca que sean muchos los mayores que necesitan atención sanitaria.
En Japón, donde la población de más de 65 años supone casi el 22%, empieza a considerarse un problema, pues son necesarios muchos recursos para hacer frente a la atención sanitaria que sus mayores necesitan.
Kohey Yoneyama, recién jubilado, y consciente de esta problemática, ideó una red en la que las personas mayores que acababan de jubilarse, y disponían de tiempo y salud, pudiesen ayudar a las personas mayores que necesitaban atención y asistencia.
Por su parte, el gobierno, aprobó una ley para financiar proyectos sin ánimo de lucro, lo que incentivó el florecimiento de asociaciones como la de Kohey Yoneyama, en las que los mayores jubilados pueden dedicar su tiempo libre al voluntariado para las personas mayores.