Recientemente la terapia con animales se ha convertido en un recurso importante para las personas mayores, especialmente para aquellas que tienen alguna discapacidad cognitiva o dificultad emocional. Como apoyo para las personas con Alzheimer es muy interesante. La directora de la empresa Con.Tacto, Olalla Vergara, responde a SoloMayores.net una entrevista en la que nos explica en qué consiste este tipo de ayuda:
SM: ¿Cómo empezó Con.tacto, de dónde viene, cuál fue la iniciativa inicial, cómo llegaste a este tema?
OV: En nuestra empresa creemos que el trabajo en equipo es imprescindible por ello trabajamos siempre de forma conjunta, una persona trabaja como psicóloga y otra como guía canino y en los proyectos educativos. Como maestra siempre he creído en el potencial de los animales para llegar a las personas y hacernos entender conceptos básicos de la vida, nacimiento, crecimiento, reproducción…) pero en el año que viví en Italia conocí este tipo de Intervención educativa y terapéutica en el que el animales es el auténtico protagonista. Al volver a España seguí formándome en este campo con distintas fundaciones y empresas para tener una visión más amplia del tema.
SM: ¿En qué consiste la Terapia con animales? ¿En qué parte de la ciencia se apoya?
OV: La Terapia con animales se basa en la Teoría de la Biofilia, es decir nuestro sentido de conexión con la naturaleza y con otras formas de vida de carácter innato. Esto se traduce en un interés innato hacia otras formas de vida que despierta en el ser humano, como mínimo, curiosidad. Además con los perros tenemos una relación especial que hace que nos sintamos queridos y útiles ya que dependen de nosotros.
SM: ¿cuál es la importancia del sentido del tacto en este tipo de terapia? ¿cuál es el efecto de “tocar” los animales?
OV: El sentido del tacto es primordial en este tipo de Terapias ya que el pelo del perro, el calor que desprende, su proximidad hace que nos sintamos más cerca de ellos y ofrece consuelo a las personas que tienen afectados otros sentidos como la vista y el oido, y por ello se sienten algo aislados del mundo. El simple hecho de acariciar al perro, provoca un estado de relajación, el cual se traduce en una disminución de la presión arterial. Además de los movimientos del brazo, la mano y otras partes del cuerpo, que se ven obligados a realizar para acariciar a los perros, durante las sesiones de terapia con perros. Estas acciones obligan a realizar unos movimientos, a estirarse, a volverse… En el caso de ancianos, que suelen sentirse progresivamente aislados, desconectados, acariciar a un animal los revitaliza: cuidar al perro ayuda a focalizar la atención, y el anciano pasa de ser cuidado a ser cuidador, activo.
SM: ¿Con cuáles animales trabajan?
OV: Actualmente trabajamos con dos perros de raza Golden Retrevier,una hembra llamada Hada y un macho, Trasto. Cada uno tiene su propio carácter, pero son perros muy sociables ,inteligentes y con un deseo permanente de agradar.No descartamos en el futuro utilizar otros animales.
SM: ¿Por qué la interacción con animales mejora las capacidades físicas y cognitivas?
La interacción con animales con fines terapéuticos se basa en una premisa,el animal es un motivador,una excusa para realizar ejercicios que de otra forma se volverían aburridos y monótonos. Los
pacientes encuentran sentido a las actividades que están realizando más allá de su propio beneficio.
SM: ¿Cómo ayuda la terapia a enfermos de Alzheimer, Parkinson u otras demencias? ¿Qué beneficios trae?
Entre los beneficios más importantes de este tipo de intervención podemos destacar la estimulación cognitiva, el mantenimiento de funciones como atención, mejoras en la motricidad, tanto fina como gruesa, mejora de habilidades sociales y emocionales…etc. En definitiva es útil para mejorar la función física, social, emocional y cognitiva de este tipo de pacientes.
SM: ¿La terapia con animales cura alguna enfermedad o sólo es paliativa?
La terapia con animales no cura,pero ayuda a mejorar capacidades y a evitar que estas se pierdan, es además un potente refuerzo emocional, muy importante para personas que viven solas o que tienen dolores crónicos.
SM: Danos una recomendación para vivir una vejez saludable
Seguir disfrutando de la vida y buscar vías para seguir sintiéndonos útiles.
El cuidado de una persona mayor dependiente no es tarea fácil, la persona que vaya a dar ese servicio debe de tener un mínimo de formación en una serie de áreas que yo creo imprescindibles para que el cuidado de esa persona mayor y dependiente sea lo más adecuado posible. Uno de los principales y mayores problemas de los cuidadores es caer en sobrecarga y se ha visto que numerosos estudios muestran que cuanto mayor es la formación del cuidador, menor es la probabilidad de que padezca esa sobrecarga. Por lo tanto, a mi entender, el primer requisito que debe tener el cuidador (o que debe tener en cuenta la familia en el cuidador que vayan a elegir) es que este bien formado para el trabajo que va a realizar. Con ello evitaremos que pueda caer pronto en sobrecarga y que esto incida negativamente en el cuidado de la persona mayor.
En cuanto a las cualidades que debe tener un cuidador dependiendo del grado de dependencia, yo lo dividiría en dos partes. Una primera etapa de la dependencia que incluiría dependencia leve y leve-moderada, donde la persona todavía conserva cierto grado de autonomía y donde los mayores problemas que nos podemos encontrar son en forma de inestabilidad emocional debido a un comienzo de pérdida de la independencia que la persona siempre tuvo. El mayor comienza a sentir que ya no es la misma persona, no se relaciona como antes, va perdiendo el contacto con los amigos, cada vez sale menos a la calle, conserva la deambulación aunque es más limitada, a nivel cognitivo va viendo que cada vez tiene más problemas de memoria y está más desorientado y se observa un descenso general en la capacidad de realizar las actividades básicas de la vida diaria. Todo esto conlleva que la persona mayor sufra muchas veces alteraciones emocionales tipo depresión, ira, agresividad al no poder hacer las cosas como las hacia antes, ansiedad, etc. Por lo tanto ante esta situación y en estas fases leves y leves-moderadas, más que habilidades técnicas en forma de movilizaciones, transferencias, cambios de pañal, aseo, etc, el cuidador debe poseer habilidades en el manejo de alteraciones del comportamiento que puedan surgir en el día a día, hablo de la capacidad de solucionar problemas como agresividad, delirios y alucinaciones, calmar al mayor cuando este nervioso, negatividad a bañarse, a vestirse, a comer, etc.., de esta forma habilidades como respeto al mayor y a su intimidad, comprensión, paciencia, intuición para detectar y alertar de cualquier problema, facilidad de comunicación con el mayor, empatía, serían necesarias en un cuidador, en definitiva, saber entender la realidad del mayor y actuar conforme a ella. Es importante en estas etapas que el cuidador tenga muy en cuenta que la persona mantiene cierta independencia todavía, por lo tanto tendrá que tener la habilidad de estimularle y dejarle hacer las cosas que todavía puede hacer, no se trata de hacérselo todo y que él no haga nada, se trata de que la persona dependiente debe seguir haciendo las cosas que sea capaz de hacer para mantener en la medida de lo posible la autonomía.
Con respecto a las fases moderadas-severas y severas de dependencia o de una demencia asistimos a una persona más deteriorada, donde los cuidados más básicos van a ser los más importantes a realizar por el cuidador, como bien apuntabas en el correo que me enviaste, habilidades como saber movilizar al mayor, evitar caídas, realizar un aseo adecuado, evitar accidentes, etc..son necesarias en todo cuidador. Sin embargo en estas fases también nos encontramos con otros retos como problemas de comunicación por parte del mayor dependiente que le llevan a no poder comunicar si tiene hambre, sed, sueño, etc. En este caso el cuidador debe poseer habilidades de comunicación con personas mayores con estos grados de deterioro para poder comunicarse con ellos y saber sus necesidades.
La terapia de validación es una forma de tratar con estos niveles de dependencia que es bastante eficaz, pienso que sería una formación muy recomendable para los cuidadores de estas personas.
En resumen un cuidador debería estar formado en:
Realización de actividades básicas de la vida diaria (baño, aseo, comida, deambulación…) intentando fomentar la autonomía de la persona en la medida de lo posible.
Conocimiento y uso de ayudas técnicas.
Manejo de las alteraciones del comportamiento (agresividad, ansiedad, depresión, delirios, alucinaciones, negatividad para baño, comida, sueño, etc.)
Conocimientos básicos de los síntomas y fases de las demencias.
Habilidades sociales y de comunicación con la persona mayor dependiente
Este año la realizadora valenciana Ana Lorenz Fonfría dirigió el cortometraje “Algo Queda”, un retrato de la realidad que afrontan día a día los familiares cuidadores y personas con Alzheimer.
El cortometraje ha recibido las distinciones aMejor Cortometraje II SNCFILM, Madrid (2010) y Mejor Guión X Premios Rovira-Beleta (2010). Es interesante verlo, y las actuaciones están muy bien logradas, ¿Qué opinión tienes de este cortometraje? ¿crees que refleja la realidad? ¿Qué le falta, qué le sobra?
Continuamente estamos reflexionando sobre las demencias y como afectan la vida no sólo de la persona que las padece sino también la de sus familiares y el entorno. La semana pasada vi un video que tocaba el tema del Alzheimer, desde la visión de Lisa, una niña de 13 años, que lidia con el inicio de la enfermedad en su madre. Me gustaría compartirlo con ustedes para conocer sus opiniones al respecto:
En Testimonios de un Cuidador de Alzheimer se deja entre ver la realidad por la que atraviesan los cuidadores y los familiares. En todo caso, me parece muy buena iniciativa desarrollar este tipo de videos para visibilizar esta problemática. Fue parte de un proyecto de YouTube, que aunque no estaba orientado a tocar temas sensibles como este, ha logrado llegar a muchas personas.
No existe respuesta única. Los abuelos son personajes diversos y juegan un rol importante en nuestra vida. Un abuelo puede ser un narrador de historias maravillosas, la mejor cocinera del mundo o la fuente de besos y abrazos interminable. También puede ser un abuelo cascarrabias o hasta un desconocido, quizá porque no tuvimos la oportunidad para conocerle mientras vivía, o porque la indiferencia a nuestros mayoreses también una realidad dolorosa.
Pero si hemos tenido suerte, ellos han formado y forman parte activa de nuestra vida y el lazo de amor que se ha formado es uno de los más especiales que conozco. Mi abuelo era periodista. No me contó cuentos, ni tampoco me recogió del colegio, pero me enseñó con el ejemplo sobre el amor, el respeto y cuando reía el mundo parecía mucho más feliz.Creo que como yo, muchas personas los consideran como ángeles en vida. Hace poco descubrí un grupo que decía Un millón de nietos orgullosos de sus abuelos muestra de este sentimiento compartido incluso en las redes sociales.
El atesorar recuerdos y anécdotas de nuestros abuelos nos ayuda a reconocerlos y agradecerles en vida todo el amor que nos dan. En los foros para seniorsInfoElder se ha iniciado un debate al respecto: Los Abuelos, un espacio para compartir recuerdos con estos seres queridos. Pero, lo que me pareció también interesante, un llamamiento a los abuelos de hoy en día, para contar sus experiencias con los nietos. Porque los tiempos y las dinámicas cambian y quizá el abuelo de hoy, más que leer un cuento o enseñar una receta de tarta; juega al WII y le enseña a su nieto lo que escribe en su blog. Así que los dejo con esta reflexión final ¿Quién fue tu abuelo para ti? y también ¿Qué abuelo eres para tus nietos?